Colleen McCullough, nació en 1937 en Nueva Gales del Sur, Australia. Antes de dedicarse a escribir, cursó la carrera de medicina licenciándose en neurología. Su obra literaria abarca varios géneros, el romántico y la novela negra además de la histórica.
Colleen McCullough empezó a escribir esta saga hace ya 22 años con El primer hombre de Roma (1990) al que luego le siguieron seis títulos más, La corona de hierba (1991), Favoritos de la Fortuna (1993), Las mujeres de César (1996), César (1997), El caballo de César (2002), y Antonio y Cleopatra (2007). Si sumasemos todas las páginas de todos los libros nos saldrían alrededor de unas intensas 6.000 páginas. Esta saga abarca uno de los períodos de la historia de Roma más importantes y convulsos y apasionantes, la caída de la República Romana y el nacimiento del Imperio Romano y su primer emperador, Augusto. Desde 110 a.C. hasta el 27 d.C.
El primer libro comienza con Mario (157 a.C. – 86 a.C.) un personaje carismático y ambicioso, un militar considerado en algunos círculos elitistas romanos como un advenedizo, un hombre de provincias, por lo que deberá de luchar para llegar a lo más alto, lo demostró con su talento militar y también gracias a su matrimonio con una Julia, la que fuera tía carnal de Julio César y a la vez una de las familias más antiguas y respetadas de Roma. Mario no llegó solo al poder, tuvo un aliado, Sila (138 a.C. – 78 a.C.), un hombre ambicioso y sin escrúpulos. Juntos lograron el consulado para Mario varias veces, y fueron ellos quienes consiguieron retener y someter a los bárbaros del norte de Europa y posteriormente aprisionaron al temido rey Yugurta de Numidia (hoy en día es una parte de Argelia y Túnez).
Tras la caída y fallecimiento de Mario, Sila, siguió con su carrera política y militar, llegó a ser nombrado dictador, en cuya dictadura sembró el terror en Roma. Un periodo odiado por los romanos, en el que sucumbieron grandes familias declaradas proscritas por Sila. A parte de estos dos personajes, hay muchísimos más que participan en estas páginas, son demasiados para nombrarlos, pero todos contribuyen en menor o mayor medida en ese mundo y nos dejamos llevar y sentimos con los personajes sus frustraciones, victorias, y sus tristezas.

También ha sabido hacernos llegar la gran ambición de César, su afán de conquistar, de querer poner en orden los otros pueblos, siempre desde esa perspectiva romana de superioridad, desde el paternalismo no solo hacia los no romanos sino también hacia Roma: él siempre sabe qué es lo mejor para los romanos.

Nos sorprende gratamente el alto nivel de modernidad y civismo que tenían en algunos ámbitos, como por ejemplo, el Senado, las leyes que se creaban y se deshacían, los cónsules que año tras año se iban eligiendo mediante votación, los derechos de los ciudadanos de Roma, que eran sagrados. Y por otro lado asistimos a actos bárbaros y crueles que hoy en día serían impensables, pero que eran lo más natural de la época. Son estos contrastes lo que hacen que esta sociedad sea tan atrayente y fascinante.
Mediante esta saga, la autora ha sabido guiarnos en el rico y a la vez enrevesado mundo de la religión romana, sus dioses, sus templos, los ritos, las ofrendas, las diferentes festividades, la devoción que todo romano siente a sus dioses y diosas, sin olvidar la superstición siempre presente en todo ciudadano romano. Si analizáramos con detalle nuestra forma de vida, de nuestras propias costumbres y tradiciones, veríamos cuánto hemos heredado, para bien, de esa civilización desaparecida.
De una calidad literaria indudable, Colleen McCullough nos acerca, de una manera amena, a una época fascinante de la Historia de la humanidad.
Si, que hemos heredado de ellos mucho de lo que tenemos, es indudable.
ResponderEliminarSólo leí el primero de esta saga, me pareció impecable y muy bien documentado. A ver si sigo con los demás.
Un abrazo. ;)
Que buen artículo Ashling! No he leído nada de esta saga pero ahora me han entrado unas ganas enormes! Tendré que ponerle remedio.
ResponderEliminarGracias!
Me ha encantado tu artículo, Ashling, es una excelente presentación de la saga e incita a leer las novelas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Babel, aún recuerdo cuando lo leíste, y que te lo pasaste muy bien. ;)
ResponderEliminarCaro, ponle remedio, que Julio César te va a gustar. :)
Eyre, me alegra saber que anime a que la gente comience esta saga. :)
Muchas gracias a las tres. :)
Un abrazo. :)
Enhorabuena por la reseña, que considero correcta y justa. Yo he leído toda la saga y puedo asegurar que es magnífica, no solo por estar excelentemente documentada, sino por la asombrosa captación psicológica de la personalidad de esos hombres y mujeres (que la autora convierte en reales)que nos precedieron en el tiempo compartiendo nuestros vicios y nuestras grandezas. Amenísima, además,de leer. Apasionante. César fascina, pero también lo hace Antonio, o Cicerón, o Sila, o Bruto, o Servilia. Absolutamente recomendable. Eso sí que es novela histórica de la buena.
ResponderEliminarGracias Teresa, nuestros colaboradores en la Revista son estupendos, y la saga de Cesar no podía faltar en este numero.
ResponderEliminarEsta época no me llama ya tanto la atención (de adolescente era mi favorita), pero estas novelas nos las recomendó una profesora que tenía de geografía en secundaria (una buena profesora!), y ahora con tu artículo, hasta me entran ganas de ponerme con la serie, es una carta de presentación inmejorable!!
ResponderEliminar¡¡Un beso!!
Teresa, hay tantísimos personajes de los que hubiera podido escribir, además de los que tú ya mencionas, Catón, Pompeyo, Cepión, Escauro... Muchas gracias. :)
ResponderEliminarUn abrazo.
Julia, muchas gracias. ;)
Un abrazo.:)
Tatiasha, me alegro mucho de que te haya gustado y ojalá la empieces, te podrías juntar con Caro y Eyre. ;)
Un beso de vuelta. :)