Literatura del Este de Europa - Sebastián Fontana Soler (Arden)

Diseño de portada: Isabel Palacio

Cuando oímos la expresión "Este de Europa" nos retrotraemos a la infausta época en que Europa se dividía en dos grandes bloques políticos, uno el de la llamada Europa Occidental y el otro el de la Europa del Este u oriental, al otro lado del llamado “Telón de acero”, expresión acuñada por el exPrimer Ministro del Reino Unido Winston Churchill después de la II ª Guerra Mundial. Ese aislamiento del bloque europeo occidental del bloque oriental también alcanzó al ámbito cultural. Rápidamente nos olvidamos de que Bucarest era conocida en el período de entreguerras como “la pequeña París”, que la católica Polonia siempre había sido un centro cultural de primera magnitud, que Praga era la ciudad de Kafka y un gran centro cultural donde Mozart estrenó su ópera Don Giovanni, que Budapest rivalizaba con Viena a principios del siglo XX como capital de la cultura de Austria-Hungría, y, en fin, que “nuevas” literaturas habían surgido con la descomposión de los tres grandes Imperios finiseculares (ruso, austro-húngaro y turco), los cuales provocaron la aparición de nuevas naciones con lengua propia, como ocurrió con los Estados bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) o los nuevos Estados surgidos en los Balcanes, y con ellos la eclosión de sus literaturas.

La ilusión republicana: Salvador de Madariaga - Sue_Storm





Recuerda Salvador de Madariaga en una de las semblanzas que traza en su libro Españoles de mi tiempo (1974) una canción infantil que entonaban los niños jugando al corro, durante su infancia coruñesa:

Republicana del alma mía,
tú que a las flores envidia das,
derrocaremos la tiranía,
del alma mía, del alma mía
reina serás.

Ironiza el autor a continuación sobre la inesperada alusión final al “retorno de la monarquía en alas del amor”, y concluye: “Lo indudable es que en España la república ha sido siempre la niña bonita”. No debe extrañar tal afirmación en boca de Madariaga, que, además de ser catedrático de literatura en Oxford y uno de los padres de la Unión Europea, fue embajador de España en Washington en 1931, Ministro de Instrucción pública y Bellas Artes y Ministro de Justicia en 1934, y dedicó gran parte de su vasta obra ensayística y periodística a defender el ideal republicano, si bien puso siempre por encima de éste, como veremos, otros dos ideales que para él fueron supremos: la democracia y el internacionalismo.

Aquella España que pudo haber sido. Una reflexión sobre el mundo de la Generación del 27 - Julia Duce Gimeno



Bello, García Lorca, Juan Centeno y Louis Eaton Daniel, tomando el té en una habitación de la Residencia de Estudiantes, en 1924.

Todos tenemos unas lecturas que condicionan nuestro destino lector cuando somos adultos. De entre las mías unas de las que construyeron mi orientación lectora fueron las Obras Completas de Federico García Lorca, preparadas por Jorge Guillén para la editorial Aguilar. Mi padre compró este libro poco después de su publicación en 1954. Tienen una introducción de Jorge Guillén, un epílogo de Vicente Alexandre y notas de Arturo del Hoyo, publicadas con el permiso del dictador y su paso preceptivo por la censura. Lorca había adquirido tal dimensión internacional con su muerte, de la que el régimen trató de desvincularse, que era necesario reivindicar su figura convertida en un mito universal aunque fuera de manera discreta. Se obviaba, y se medio censuró, todo lo relativo a su homosexualidad, al menos en lo que supieron captar, y algunos otros matices de su vida social y pública. Tampoco es que se asumiera como bandera a un poeta de dudosa moral para el régimen e ideología, aunque no muy militante, republicana.

Entrevistas Express: Sebastián Roa


Sebastian Roa, imagen cortesía del autor a Makma


Hace tiempo iniciamos para el blog una serie de entrevistas breves a escritores centradas en lo que para ellos es la literatura y en sus gustos y elecciones.  Creemos que conocer  los gustos y las motivcaciones lectores de nuestros escritores mas allá de sus obras añaden una mirada diferente y enriquezora a su trabajo. Hoy las recuperamos para nuestra revista. 

Sebastian Roa es uno de los escritores de novela histórica mas reconocidos en nuestra literatura contemporánea. Con numerosos premios y  una labor cultural incesante,  participa activamente en eventos literarios y en talleres divulgativos.

Benito Pérez Galdós – Episodios Nacionales: "La Primera República" y "De Cartago a Sagunto" - José Alegre Seoane (Yarin68)


Repúblicas, en España, ha habido dos. De la Segunda sabemos (o creemos saberlo) todo. De la Primera, poco o nada más allá del tópico que duró 11 meses y tuvo cuatro presidentes. Tópico que ni siquiera corresponde a la realidad, como veremos más adelante. Mi intención con este artículo es despertar su apetito por conocer algo más de este episodio tan apasionante (y no menos frustrante) de la historia de España, a través de los ojos y la pluma de Don Benito Pérez Galdós.