
Jo Nesbo apareció en el panorama de la novela negra con varias etiquetas a sus espaldas. Músico, taxista, deportista o corredor de bolsa eran algunas de ellas. Y encima llegaba acompañado de un problemático y alcohólico agente de la ley, Harry Hole. Aun así, demostró tener un gran talento y saber lo que hacía, que tenía algo que contar, y sabía cómo hacerlo, algo que hemos podido disfrutar sus lectores en cada entrega protagonizada por el conflictivo Harry Hole.
El noruego nos deleita ahora con otra caja-sorpresa. Si en sus novelas de Harry Hole ya ha demostrado saber cambiar el registro, usar nuevos trucos y técnicas, y ser un maestro, no solo de la narración, sino también de los trepidantes giros que introduce en sus tramas, ahora llega con
Headhunters. En esta novela cambia totalmente registro, tono y protagonista, y vuelve a sorprender demostrando su polivalencia, con una novela de acción trepidante y juegos de inteligencia. En este campo también es un todoterreno.
Sin embargo, no era su intención demostrar esto al escribir la obra.
“Siempre digo que la idea es lo más importante cuando vas a escribir una historia. Si partes de la premisa de que vas a escribir una novela de Harry Hole, sin saber de qué va a ir, partes de una premisa equivocada, o al menos para mí es el punto de partida incorrecto”, explica el noruego, que cree que
Headhunters no necesitaba a Harry Hole, y es que la creación de esta novela (le llevó tres meses) la compara con la escritura de una canción, nada que ver con el minucioso trabajo que lleva detrás cada entrega protagonizada por Hole.
“Tienes que empezar con una idea, y luego descubrir y encontrar qué necesitas para contar la historia, y en muchos casos, lo que la historia necesita es a Harry Hole, pero esta historia no necesita a Harry Hole”. Esto es lo que sentencia el noruego, que adelanta al lector que
Headhunters es una novela más de
"entretenimiento", no tan personal como las de Harry Hole, y es que, es difícil no compartir con
Jo Nesbo la opinión de que para disfrutar este libro
“solo hay que sentarse y leer”, dejarse llevar.
Jo Nesbo, que también ha hecho sus pinitos en la literatura infantil, cambia totalmente de contenido y de continente (algo menos de 300 páginas), así como todo lo demás, y con todo, acierta, engancha, conquista y mantiene atrapado al lector a través de cada página de
Headhunters, con las ansias de llegar al final y poder respirar tranquilo y relajado.
El protagonista es esta vez Roger Brown, el cazatalentos más famoso del país, que, para poder mantener su nivel de vida, se dedica al robo de obras de arte. Con esta carta de presentación y un puñado de personajes más, nos vemos inmersos, sin comerlo ni beberlo, en una trepidante trama de acción, ahogados en la velocidad a la que recorremos las páginas, mientras asistimos a un juego de mentes, llevado con tal maestría que nos sentiremos en la piel de la primera persona que nos cuenta la historia y nos creeremos hasta el más inverosímil de los detalles.
Nos encontramos además con un personaje principal difícil de aceptar. Si bien protagonistas de grandes series (Harry Hole sin ir más lejos) están hechos de una pasta que hace que los adoremos, aunque no sean perfectos, Roger Brown no deja de ser un delincuente, un personaje con una
“mente criminal, pero un buen tipo”, si usamos las palabras de su creador, lo que le convierte en
“una persona difícil de gustar”, que incluso puede parecer desagradable en las primeras páginas.
Pero esto no deja de ser otro
“desafío como escritor”, y es que
Jo Nesbo parece satisfecho de haber aceptado el reto de intentar, y conseguir en muchos casos, que un protagonista así consiga conquistar al lector, cuando
“en realidad, ni siquiera es una buena persona”.
A pesar de esto, de no haber Harry Hole por ningún lado, e incluso de no asistir a ninguna investigación, la
osadía de
Jo Nesbo de deshacerse de sus trucos para el éxito y arriesgarse con algo diferente no defrauda. Las 272 páginas de acción; una narración en primera persona de Roger Brown, que es todo un acierto y hace sentirse dentro; el tono del protagonista, con el que conectaremos desde el principio, nos guste o no; una serie de personajes bien dibujados, como suele acostumbrarnos
Nesbo; y ese juego de mentes, estrategias, miserias humanas y acción conforman una novela original y difícil de pasar por alto.
Los amantes de Harry Hole podrán disfrutar de la versatilidad de
Jo Nesbo en
Headhunters, mientras sus detractores tal vez se vean conquistados con este registro tan diferente, y a los no iniciados en la pluma del noruego les servirá como un exquisito aperitivo que les dejará con ganas de pasar al plato principal dentro de su producción literaria, al que podríamos poner el nombre de
Petirrojo.
Pero para eso parece que habrá que esperar a 2012, fecha programada para que ocupe nuestras librerías la traducción al español de esta obra que se llevó en 2008 el premio a la mejor novela del año por parte del
Norwegian Book Club. Además, vale la pena destacar que los beneficios de
Headhunters, en todas sus ediciones y formatos (incluyendo la versión cinematográfica, ya estrenada, de
Yellow Bird), están yendo a parar a la
Fundación Harry Hole.
Jo Nesbo demuestra otra faceta suya, la más solidaria, con la creación de esta fundación, cuyo objetivo es reducir el analfabetismo entre los niños del Tercer Mundo.